Buen partido de Rafa, correcto para ser el primero del torneo ante un jugador como poco incómodo. Buenas derechas de Rafa y algún passing increíble, de esos que hasta él celebra. Yo le he visto bien, corriendo a todo, sólo he echado de menos el revés, que lo tiene muy bueno y que hoy no ha utilizado apenas. Ah, y buen servicio. El partido no es que haya sido de los que hacen historia pero ver jugar a Rafa es siempre un gusto.
He visto también el partido de Tsonga contra Haas, muy interesante, desde luego el jugador francés ha evolucionado mucho su juego en tierra desde que el año pasado llegó a las rondas finales en Roland Garros. A mi es un jugador que me gusta mucho, además tiene una bonita sonrisa.
Y, aunque dada la penosa cobertura de televisión en abierto del torneo, no pude ver el partido de ayer de Djokovic, sólo pequeños cortes que han puesto hoy, por lo que he leídos quería decir que no me ha gustado nada la actitud del público respecto del serbio. Vale que es un teatretro, que puede que si hubiera ido ganando no hubiera tenido ningún problema en el tobillo, pero el búlgaro tampoco se queda atrás con sus calambres, hizo lo mismo en el partido contra Rafa en Montecarlo, pero sigue corriendo. En todo caso yo creo que no justifica esa costumbre que se está imponiendo en Madrid de abuchear. A mi no me gusta cuando en otros torneos, especialmente en Paris, le hacen lo mismo a Rafa, y el público se dedica a apoyar a gritos al contrario, por eso creo que no se debe de hacer aquí a nadie. Desde luego en Madrid desde los primeros años del torneo, en los que daba gusto ver la actitud del público con todos los jugadores (excepción hecha de la tremenda pitada que se llevó una vez Berdych, que me tocó presenciar en directo y que me abochornó), hasta lo que pasa con frecuencia ahora hay un notable cambio, para peor a mi criterio.
Por útlimo qué pena da ver en la televisión la imagen de las pistas que parecen vacías porque los palcos, esos cubículos metálicos que ocupan la mitad de las gradas a lo alto, están semivacíos casi siempre. Así se cuida en este país a los aficionados al tenis, poniendo unos precios muy altos a las entradas que ocupan los que realmente quieren ver tenis, y dejando una buena parte del espacio para palcos que casi nadie ocupa como no sea que juegue Nadal y poco más.